La “aprovechada” llegó a todo hecho: la cuñada exigió las llaves de la dacha familiar
—Deja las llaves en la mesa, Ani. Y no pongas esa cara, como si no entendieras de qué hablo. —¿Qué llaves, Marina? —Las de la dacha, claro. La de nuestros padres. Mamá ya está mayor y no tiene ganas de vuestros experimentos domésticos. A nosotros, con Vadi y los niños, nos hace falta aire limpio … Read more