El magnate llegó con rosas para su esposa, pero la empleada le tapó la boca: “¡Silencio, tiene que ver esto ya!”
Un regreso inesperado Alejandro Montero debía permanecer en Europa tres semanas más, cerrando el negocio más importante de toda su carrera. Era el acuerdo que podía consolidar su imperio hotelero y llevarlo a una nueva etapa de éxito. Pero, por encima de las reuniones, los números y las firmas, llevaba varios días con una sensación … Read more